El barbárico señor Zahler


Marzo del 2015. Viernes 3 am. Estoy desvelado. Netflix no tiene nada para ofrecerme y recurro a mi videoteca. Saco un blu ray que compre hace unos mes en un WalMart de Miami. Soy de los pocos que todavía creen en el formato físico. Lo pongo en mi reproductor y comienza la función. La película es un western. Trabaja Kurt Rusell. Lo amo. Raptan a una chica de un pueblo y Rusell, que es el Sheriff, su anciano ayudante, un novio rengo y un cowboy de punta en blanco salen a la búsqueda de la cautiva. La película tarda en arrancar. Es lenta. Muy lenta. Parece no empezar más. La búsqueda se hace eterna. Los parpados se me caen pero una película con Kurt Rusell no puede ser mala. Puede ser lenta, pero no mala. Reconozco que haber arrancado a las 3 am es un error grave del que me hago cargo. Pero he visto Andrei Rubliov a esa hora así que puedo soportarlo todo. Los tipos parecen no llegar mas a su objetivo. Esta finalizando el segundo acto y los personajes no hacen otra cosa que caminar y hablar y hablar. Esto no es slow burning. Esto no llega a la cocción porque el fuego se apago . Y de golpe: Boooooooooooooooooooooohhhhhhhh!!!!. La flama se enciende !!!

Unos indígenas muy raros comienzan a atacar por todos lados con una armas muy extrañas. Parecen monstruos ¿Son humanos? ¿Que carajo son? El tipo de punta en blanco es impactado por una flecha en la garganta y luego masacrado por un hueso en la frente. Los indígenas están pintados con cal. Son una mezcla de los Selknam del fin del mundo y del Predator de Mc Tiernan. Lo que estoy viendo me acaba de desvelar. Que carajo esta pasando en esta película. Los indígenas golpean a Rusell y a su ayudante y se los llevan a una caverna. Por primera vez después de mucho tiempo siento miedo al ver una película. Son las 4 y media am y estoy completamente absorto. Los indígenas aúllan y hacen un sacrificio humano delante de cámara, en tiempo real. Existe el porno terror?. Si y lo estoy viendo. No vi Mondo Cane pero supongo que era esto mal hecho. Lo que estoy viendo además de cruel y espantoso es de una ejecución virtuosa y perfecta. No voy a contar como termina , no soy crítico. Solo quiero expresar que esa noche me tope con una película que me dejo azorado. Doy clases hace 14 años de realización cinematográfica y durante todo ese lapso de tiempo les advierto a mis alumnos que el peor riesgo para un director es cambiar el tono de su película. Y en esta película durante los últimos 30 minutos pasamos de un western clásico a una de terror gore con éxito. Es decir que esta película refuta todo mi trabajo de campo y mi teoría sobre la fidelidad del tono. Hablo en tiempo presente porque recuerdo como si fuera hoy el impacto que me causo ver “Bone Tomahawk”. Lo que acababa de ver ese día era una mezcla de “The searhers” con “Holocausto Caníbal”. Y ahí nomas me pregunté quien es este tipo Zahler. Lo googlee. Aparentemente escribió algunas novelas. Y estaba filmando su segunda película. Pero además de eso la información sobre el era escasa o nula. Pasaron dos años y de golpe se estrenó en el festival de Mar del Plata una película llamada “Brawl in cell block 99”. Las redes y los amigos ardían. Craig Zahler volvía a hacer una película para taparse los ojos. Yo como no voy a festivales porque los odio me perdí la primicia. Pero al poco tiempo la película salía en Blu ray y allí estaba yo comprándola original para proyectarla con el proyector que no tengo mas gracias a Mauricio Macri . Brawl no es slow burning, sino todo lo contrario. Viéndola me empiezo a dar cuenta que Zahler es un director de los 70 trasplantado a esta triste actualidad. Como toda película de esa década dorada Brawl es una flecha. Va derecho al grano. Como en casi todas las películas de los 70 los personajes hablan poco, son muy ásperos y se expresan solo con sus acciones. Hay una escena que prueba lo que digo. Es el momento donde el personaje de Vaughn se entera que su mujer le fue infiel y este comienza a cagar a trompadas al auto de ella. Le rompe los espejos retrovisores, aporrea el parabrisas y termina arrancando el capot y lanzándolo al asfalto. Luego de esta demostración de masculinidad extrema Vaughn vuelve a su casa y le habla a su mujer de volver a empezar y de tener un hijo. La escena es de una tristeza y ternura como pocas veces vi. Y de ahí en más viene el embarazo de su mujer y el comienzo de su inserción en el mundo del trafico de drogas para luego de un brutal tiroteo volver a la cárcel. Allí no solo comienza el segundo acto sino que arranca otro genero. Como en Bone Tomahawk la especialidad de Zahler son los cambios abruptos de tono. Pasamos del policial narco a la película carcelaria futurista distópica. Insisto el cambio de genero y de tono, sobre todo en los terceros actos son la habilidad y el rasgo central de la obra de este director descomunal. Brawl es aún más violenta que Bone Tomahawk y al verla uno se pregunta con que cara siguen haciendo películas carcelarias. Deberían cancelar por un tiempo, al menos durante diez años, todas esas series y películas con presos que al lado de esta parecen “Abott y Costello van a Devoto”. Hay un antes y después de Brawl in cell block 99. Además viendo las películas de Zahler uno experimenta una sensación inminente de indefensión , de muerte, de final macabro. En sus historias nadie esta a salvo. Los héroes parecen merecer el infierno al que este maldito hijo de una gran puta los condena. Todas son tragedias cruentas. Hay otra cosa que me llama poderosamente la tensión que es el manejo del tiempo, de las pausas. A simple vista uno podría decir que sus películas sufren una falta de timing extremo durante sus primeros 60 minutos pero que de golpe y sin que uno pueda determinarlo ni predecirlo se tornan vertiginosas y aterradoras. Las peleas de Brawl duelen, hacen daño y encima de todo están bellamente coreografiadas en planos enteros, dejando lugar a lo físico e hiperrealista . En una película de Zahler una trompada puede abollar una cara, desencajar una mandíbula o partir en dos un humero. Los golpes no son gratuitos. Acá no hay plano contrapalano para maquillar el poder de daño de una piña , acá hay quebraduras en tiempo real y eso hace que cada enfrentamiento sea cuestión de vida o muerte. En el cine de Zahler las peleas y los tiros duelen. El plano final de Brawl reafirma todo lo que vengo escribiendo sobre este artista maldito del cine. Pero la cosa no termina acá. Ahí nomas me entero que esta filmando la tercera con Mel Gibson. Voy a dejar en claro una cosa. Gibson es un director extraordinario. Apocalipto es su obra maestra y tiene la misma valentía a la hora de coreografiar la violencia que Zahler, además de eso es un actor icónico y con los años, como los grandes vinos, esta mejor. Que estas dos bestias salvajes unan fuerza para un proyecto en común me hacía relamerme y esperar desesperado esta película. Y este año vuelvo a comprarme en blu Ray “Dragged across concrete” su tercer película y quizás la mejor de las tres. Dragged es aún mas lenta que “Bone Tomahawk”. El genero en el que se enmarcan el primer y segundo acto es el policial, para ser mas precisos la buddy movie. La dupla Vaughn Gibson es brillante, entrañable, con diálogos chispeantes. Esta bien; son dos racistas, homofóbicos, bastante violentos pero Zahler crea una espantosa y hermosa complicidad con estos dos barbaros. En el comienzo lo vemos a Gibson pisando la cabeza de un delincuente de origen latino. Luego allanan la casa y someten a su mujer a un interrogatorio arbitrario y para cuando llegan al cuartel de policía se enteran de que han sido filmados por un vecino con un celular durante gran parte del procedimiento. Los dos son suspendidos sin goce de sueldo por tiempo indeterminado y esto dispara toda la aberración que viene. Los dos canas no pueden subsistir sin sus sueldos. Tienen seguros médicos, hipotecas y tarjetas de crédito que pagar. En un monologo extraordinario Gibson intenta explicar porque no les queda otra que transformarse en criminales y convence a su amigo de robarle a un delincuente. Todo el primer y segundo acto es la descripción del dilema de los dos personajes. De sus vidas familiares, de la relación entre ellos, de lo que planean hacer para salvarse, de sus dudas. Hay una escena en el departamento de policía donde una foto de Gibson joven colgada en la pared nos remite a su época de “Arma mortal”. Cuando tuvo toda la gloria de la taquilla y el amor del público. Hoy Gibson perdió todo eso pero es un millón de veces mejor actor. Antes sobreactuaba , ahora es micro gestual . Pura sutileza y precisión. Luego en otra escena, durante una guardia dentro un auto, Vaughn se come un sándwich y Zahler se toma 5 minutos para contar como lo mastica y lo traga. Es un tiempo inédito en el cine actual y en ese acto nos cuenta la intimidad e incomodidad del laburo de un policía. Al llegar el tercer acto nuevamente se produce un estallido y lo peor de todo: cualquier personaje puede morir . Uno vuelve a taparse lo ojos .

Es curioso pero el cine de Zahler calza perfectamente en el molde del viaje del héroe de Joseph Campbell. Los tres elementos contundentes o el común denominador de su obra es la etapa llamada : “la aproximación a la caverna mas profunda”. Sus terceros actos son un estudio cruel del canibalismo humano en esta etapa de la forja. Al adentrarse en la caverna los personajes de Zahler ingresan al terreno del terror supremo. Pueden ser devorados, torturados e incluso asesinados y no regresar con el elixir. En Bone la caverna es textual. En Brawl es la zona del penitenciario donde están los presos mas peligrosos, es decir el cell block 99. En Dragged es ese descampado donde se da el enfrentamiento final por unas bolsas con oro. Son los tres momentos más duros y barbáricos de sus películas. Son instantes donde los personajes se enfrentan a aberraciones y para combatirlas se deben volver tanto o mas aberrantes que sus antagonistas. En las tres películas hay otro común denominador que es que ninguno de los héroes sale a salvo y el elixir por lo general queda en manos de terceros. Son finales felices a medias. Bien de los 70. Ahora bien. Ni Bone tomahawk, ni Brawl ni Cell block 99, ni Dragged Across Concrete se estrenaron comercialmente en Argentina y tampoco en muchos lugares del mundo . Y llego a la conclusión que el cine esta muerto señores. Las grandes películas pasan desapercibidas, ya no trasforman a nadie porque no tienen forma de llegar a la gente. La crítica tampoco habla de ellas. La crítica solo habla de Avengers 6 y de Toy Story 7. Nos hemos infantilizado. No hay lugar para el cine de adultos y mucho menos para el sangriento estudio de la barbarie humana que hace el cine de Zahler. El cine comercial se debate entre las comedietas, los dibujitos y los tanques con hombres con calzas. No hay termino medio. El buen cine , es un cine de nicho, de pasillo de museo y esta en absoluta extinción . En muchas declaraciones Zahler dice que no le interesa el publico. Y hace bien. Toda mi vida pensé en hacer películas para el publico y hoy , después muchas horas de vuelo recorridas y luego de ver que Mirko tiene más de dos millones de seguidores, estoy convencido que hay que cagarse olímpicamente en el público. Vivimos tiempos idiotas señores y por ende el cine hoy en día tiene que estar por delante de los idiotas. El público come mal, caga mal, se casa mal, coje mal, escucha mal, ve mal, vota mal y generalmente termina mal. Es decir que el publico, el pueblo o como le quieran llamar casi siempre se equivoca. Hay sobradas pruebas en la historia de la humanidad para demostrar mi tesis. El cine lamentablemente es un arte muy manoseado que solo depende del gran publico. Es el arte con menos libertad creativa porque es un arte caro y necesita recuperar lo invertido y generar ganancias. Para hacer cine se necesita dinero y el dinero para hacer cine esta en manos de unos hijos de puta sentaditos en las butacas de los multimedios. Es una relación parasitaria que obliga a los directores a filmar historias de diseño que nos domestiquen. Nada que haga pensar, ni que dañe la moral del buen ciudadano. Es muy difícil la espontaneidad y la originalidad en el cine y todo aquello que agreda al buen gusto y las normas sociales no puede ni debe ser filmado. Por otro lado el “otro cine” , el de los festivales, el cine de ensayo, “artístico” o indie también depende y obedece a los grandes centros de poder y esta absolutamente tipificado por los festivales , los fondos de financiación y los labs europeos. Es decir que nos encontramos ante un panorama que pasteuriza las películas y por ello considero que Zahler es el director mas importante y subversivo del momento y es un milagro en el medio de este océano de mediocridad. Hacia donde va su cine es un misterio. Otro misterio es como consigue financiar su arte tan arriesgado y repulsivo. Por eso hay que celebrar su existencia . Al instante de ver Dragged me meto en IMDB y me fijo cual es su filmografía para ver cual será su próxima película. No hay próxima película. Me pregunto si habrá conseguido los fondos. Comienzo a dudar. Y lo peor de todo es que si el cine de Zahler desparece a nadie le va a importar. Pero eso sí, en un mes se estrena la nueva maravilla de Quentin Tarantino repleta de colorcitos, musiquita surfera, arte retro y el clan Manson con ropa funky que el publico y la crítica sin lugar a dudas van a adorar.

 

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