• Cristian Bernard

El mito del eterno retorno.


Volvió Scorsese.

Volvió?.

Volvió.

Estas seguro?


La palabra “Volvió” suele ser usada en la jerga cinéfila para marcar el retorno de un director a sus mejores formas , sobre todo cuando dicho director viene sino de sucesivos fracasos artísticos, al menos de un buen numero de películas intrascendentes. Generalmente la perdida de ese halo de prestigio artístico se debe siempre a un estrepitoso fracaso de taquilla que obliga a los “autores” a tener que enfrentar el cruel dictamen de la batuta del mercado y a tener que aceptar trabajar “por encargo” , es decir : despersonalizarse, deshacerse de su autoría, borrar sus obsesiones temáticas y sus marcas estilísticas para agarrar un proyecto donde no se note su mirada o preocupación con el mundo. Los directores de cine que en general sufren este ocaso casi nunca “vuelven”. Y si vuelven es porque recurren a un “run for cover” que significa repetir la formula que alguna vez los transformó en directores estrella. De los gloriosos “Movie Brats”, aquel grupo de amigos que cambio el cine en los 70 ; Coppola jamas volvió y cuando intentó volver hizo ese bodoque espantoso filmado en nuestra bendita Buenos Aires llamado “Tetro”. De Palma tampoco volvió de la muerte y Lucas nunca estuvo vivo como director por la sencilla razón que quedó atrapado en las telarañas del sarcófago de su propia creación que es “Star Wars”. Solo Spielberg pudo y sigue pudiendo hacer las películas que se le cantan los huevos equivocándose en muy pocas de ellas. Pero para lograr su cometido tuvo que transformarse en un hombre de negocios y fundar su propio estudio “Dreamworks” , estudio que vendió hace unos años. Pero aún al midas Spielberg, que sabe siempre olfatear la coyuntura histórica a la hora de sacar una película, le viene costando volver a enamorar al gran público. Mas allá que no tengo dudas que el mejor Spielberg es el de esta última etapa.

Y con Scorsese que pasa?

Muchos decían que había vuelto con "Gangs of New York”. Para mí no. Para mi querido maestro Jose Martinez Suarez tampoco. Para Jose; “Gangs” era “Gags of New York”. Esta película marcó una nueva era en la carrera de Scorsese que fue su alejamiento de Robert De Niro como actor fetiche para trocarlo por un actor mas joven, también Ítalo americano, pero ultra taquillero por su rol en el mega éxito “Titanic” . Y “Gangs” o “Gags” o como le quieran llamar sufre este cambio interpretativo de manera pasmosa. Di Caprio no tiene el rango dramático para enfrentarse a una aplanadora como Daniel Day Lewis. Durante toda la película uno siente que debería durar 15 minutos ya que no es verosímil ver a un nene gritón masticando bronca frente al aterrador “The butcher”.

Luego vendría “El aviador” y el avión tampoco alcanzo a decolar del todo debido a que Di Caprio no poseía la densidad necesaria para interpretar a un alma tortuosa, obscura y enigmática como la de “Howard Hughes”.

Mas tarde Scorsese repite la fusión con Di Caprio en “Los Infiltrados”. Una remake de un policial coreano donde a lo largo de toda la película los personajes se la pasan gritando por celulares y cambiando los chips de los mismos. Este para mí ya es el peor exponente del cine de Scorsese porque lo muestra absolutamente obsesionado por obtener un Oscar y lo peor de todo es que lo obtiene. El Oscar que no gano por obras magistrales como “Taxi Driver”, “Raging Bull” y “Goodfellas” se lo dan por una película confusa e intrincada que para mi humilde opinión no significo el regreso de nada. Pero ahí estaban los fanáticos de Marty volviendo a decir que “había vuelto”.

La que sigue es “Shuttered Island” quizás la película mas interesante del tándem Scorsese Di Caprio, pero con una sola atrocidad. En el final se explica todo el misterio a través de la parola. Igualmente la película tiene sus climas gracias al gran trabajo de Robert Richardson como DF.

Años mas tarde todo parecía indicar que el regreso esta vez iba en serio. La película en cuestión era el “lobo de Wall Street”

El cine de Scorsese de toda esta etapa parecía dictaminado por las necesidades artísticas de Di Caprio mas que por las suyas. Incluso daba la impresión que el mismo Di Caprio era el que elegía los guiones para que Scorsese lo dirigiera .

Y esas necesidades de Di Caprio no eran otras que alzarse con la estatuilla del Oscar que por fin le diera el prestigio que lo trasformaría de ídolo teen a actor de fuste.

En “The Wolf” Scorsese hace un run for cover algo maquillado ya que la estructura de la película es muy parecida a la de Goodfellas , un personaje inmoral nos cuenta su historia de ascenso y caída con un ritmo frenético. El problema nuevamente es el pobre rango dramático de Di Caprio que en una sola escena es devorado por Mathew Mc Conaughey, que además de hacerlo añicos en 5 minutos con una actuación magistral le marca la cancha sobre como interpretar a su personaje de ahí en mas.

Un año después Di Caprio consigue su soñado Oscar pero no gracias a una película de Scorsese sino al presumido y pretencioso Alejandro Iñarritu.

Es decir que durante casi 17 años los que amamos el cine de Scorsese lo perdimos por la oscarziacion no solo de su carrera sino por la de un actor que nunca estuvo a la altura de su obra.

Y ahora que?

Volvió?

Lo primero que llama la atención es que Scorsese no conseguía la guita para financiar “The Irishman”. Fue por todos los estudios de Hollywood y se la rebotaban. El cambio de jugadores en el elenco comenzaba a limitar la financiación de un proyecto ambicioso a todo nivel. Me imagino las respuestas de los cráneos de marketing de los estudios. “Es una película de actores viejos para viejos” “Ese publico mayor ya no asiste al cine”. “El publico joven no sabe quién es De Niro, Pacino y Pesci”. “Ninguno de los tres vende tickets”.

El hecho que Scorsese haya defendido a ultranza la decisión de volver a las raíces y trabajar con los dos actores fundacionales y fundamentales de la etapa mas brillante de su filmografía cuando seguramente fue tentado a volver a trabajar con Di Caprio y dos estrellitas cortadoras de entradas y cancheras a las que luego poder caracterizar , habla a las claras que “The Irishman” es una película de su autoría de cabo a rabo algo. Encima de todo trabaja por primera vez con el otro gran actor del new Hollywood ; Al Pacino, actor al que muchos ya veían en el ocaso de su sensacional carrera. Recordemos la sarta de pelotudeces que se dijeron cuando Pacino vino a dar una charla al Colón.

Pero ojo, en “The Irishman” esta vez Scorsese no hace un run for cover. The Irishman no es “Good Fellas”, “Casino” ni tampoco “Mean Streets”. Es mucho mas elevada que cualquiera de estas grandes películas. No voy a utilizar la palabra “crepuscular” porque la odio. Dejémosle a la clones de Quintines esa tarea gramatical florida y petulante. Este Scorsese es un Scorsese de final de juego, de despedida del genero del que fue una figura seminal. La mafia siempre estuvo en casi todas sus películas . Desde “Mean Streets” ( 1973 ) hasta “The Irishman” ( 2019 ) porque Scorsese recorrió esas calles, convivió con esos personajes y tuvo esa clase de amigos. Hasta su película de boxeo es de mafia. Todavía recuerdo cuándo a principios de los 90 fui a un cine en Los Angeles a ver “Goodfellas”. Ver a esa manga de malandras sobrevestidos, haciendo todo lo posible para vivir del mejor modo posible sin laburar. Casi una épica Argentina. En esa película lo que me dejó marcado de por vida es que los mafiosos de Scorsese no eran como los de Coppola que los trata como “Borgias americanos” con tintes shakespereanos. En Scorsese estos tipos asesinan para ganarse el mango pero también por pulsión, por que sí. El “What´s funny?” de Joe Pesci es una de las cosas mas aterradoras que haya visto en cine. Y nuevamente emerge la traición como tema central de la película ya que el relato en off no es otra cosa que una delación .

En “The Irishman” Scorsese nos vuelve a contar una historia de traición. Pero la mayor de las traiciones. La de un amigo. “It is what it is” dice el gran Pesci en uno de esos one liners gloriosos que quedaran en la memoria de todos los que amamos el gran cine y que repetiremos imitando en cenas con amigos.

El otro gran one liner es “I heard you paint houses?” cuando Pacino /Jimmy Hoffa le ofrece a Frank Sheeran/ Robert De Niro ser parte de su historia y entrar en su universo como su matón personal .

Por su parte la historia de Frank Sheeran es la de un profesional de la muerte que logra el sustento familiar en base a asesinatos por encargo para la mafia. Para Franky matar es una suerte de oficio que aprendió en la guerra. El solo sabe obedecer ordenes y “pintar casas”. No tiene culpa y si la tiene se la guarda porque es solo un trabajo para llevar el pan a su hogar. Alguien lo tiene que hacer. “It is what it is”. El asesinato es el costo de la vida americana. De esto trata la película; del costo de tener muchos hijos con amas de casas que no sepan nada del modo de ganarse la vida por fuera de los tranquilos suburbios donde viven. Y para ello Sheeran se rompe el lomo llevando a cabo cada encargo con la mayor de las excelencias. El único peso que siente Frankie es de la inquisidora mirada de su hija cada vez que se marcha a su trabajo. Como si la niña pudiera leer su alma negra y culposa. Capturar su esencia siniestra. Saberlo todo y condenarlo en silencio. Esa subtrama construida a base a miradas es una de los momentos mas tristes e íntimos de toda la película dejando en claro la maestría de Scorsese tanto para el manejo pornográfico de la violencia como para los sutiles micro gestos de la actuación cinematográfica.

La otra gran trama es la política. La teoría conspirativa del alumno Oliver Stone sobre el asesinato de JFK a manos de la mafia, la comunidad cubana y la CIA es confirmada por su maestro Scorsese que a su vez entrelaza con habilidad superlativa la historia del único golpe de estado norteamericano con la historia de amistad entre Sheeran y Hoffa. “Estas listo para entrar en mi historia? - le pregunta Hoffa a Jimmy y allí ingresamos al segundo acto de la película que cuenta una historia mentor / alumno entre el sindicalista y su matón personal. Este bloque sirve para crear el lazo afectivo entre los dos personajes y sus familias para luego entrar de lleno en el tercer acto que es tragedia pura . Hay algo del Leone de “Erase una vez en America” en la ultima parte de la película. Incluso hasta hay un teléfono que puede salvar la vida de Hoffa y que es la idea central de la película, revelar como fueron esos últimos minutos de la vida del sindicalista. Todo un misterio de la vida política norteamericana. Pero acá a diferencia de Leone , Scorsese cuenta esta traición entre amigos sin ningún tipo de sentimentalismo. Acá no hay un melodía de Morricone que nos haga llorar. Es tan despojado el modo de contar y reconstruir el asesinato de Hoffa que uno puedo intuirlo pero en el fondo reza para que no suceda como termina sucediendo. Scorsese , el amo de la camara expresiva junto con Spielberg , no utiliza ni un travelling, ni un barrido furioso, ni un corte a un hiper primer plano abrupto para contar la ejecución de un amigo. Lo filma con la misma naturalidad y frialdad con la que De Niro ejecuta a Pacino. Por la espalda. Sin música. Sin travellings. Sin grúas y sobre todo sin compasión. Lo retrata en un plano general a la altura de la mirada del hombre. A la Howard Hawks. Es tan siniestro el momento, tan desalmado, tan mecánico que uno se siente traicionado por el personaje de Sheeran así como por el propio Scorsese y su desalmada y facilista forma de representar semejante crimen.

Luego vemos llegar a Sheeran a su hogar y volver a sentir la mirada de su hija que parece saberlo todo. La actuación de De Niro cuando llama por teléfono a la viuda de Hoffa es tan magistral, tan profunda y conmovedora que somos capaces de sentir compasión por semejante verdugo. El temblor de su voz, el tartamudeo ( lo hace cada vez que cuenta un asesinato ), su respiración que palpita, sus ojitos cerrados, todos estos detalles componen un momento único en la historia de la actuación cinematográfica. El epilogo es sencillamente lo mas soberbio de toda la película. Jamas el cine nos mostró como envejecen las almas de los hijos de puta. La prisión de un cuerpo viejo, el geriátrico, rezar con un cura y esperar a la muerte y antes que el asesino quede solo en una noche navideña sus ultimas palabras:

“Por favor podría dejar la puerta abierta?. No me gusta que la cierren”.

El profesional de la muerte, el que asesina sin el menor remordimiento, el que nunca titubea al apretar el gatillo para ejecutar a quién sea, le tiene miedo a la muerte. Esa es la gran paradoja. Temor reverencial como el de un niño a la obscuridad total.

Esa es la última imagen de la película. De Niro anciano mirando a la puerta. Y esta idea visual dialoga directamente con aquella mítica puerta que se cierra en el final de “El padrino”. Para Coppola el cierre de la puerta significa la coronación de un rey y la perdida para siempre de sus sentimientos, de su humanidad. Para Scorsese la puerta es el remordimiento por los pecados cometidos y la humanización del monstruo, porque por primera vez este siente terror al vacío final. Siempre me pregunte cuál será mi ultima imagen. Que veré antes de morir. Vaya a saber que me deparara el destino. Al salir de verla en cine no pare de pensar en ello. Ninguna película disparo ese enigma en mí como “The Irishman”.

Y mientras salimos del cine con mi hijo Facundo me pregunta si para mi Scorsese volvió.

Le respondo con mucha melancolía que quizás esta sea su ultima gran película junto a sus amigos de toda la vida.

Una despedida de ese gran cine que ya no se hace ni se hará mas.

The Irishman no es volver, es irse con gloria.

That’s it.

 

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©2019 por Cristian Mariano Bernard.

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