EPISODIO 9: “LA MUCHACHADA”

Actualizado: ene 18


Las cosas no seguían demasiado bien en la FUC. Si bien a Pires le gustaba el guion de “Encuentros Lejanos” nada me aseguraba que quedase elegido. Las limitaciones de producción que imponía la escuela para realizar el corto no me aseguraban que pudiese filmarlo como soñaba. Que tantos metros de travelling, que tal cantidad de locaciones y tomas. Todo parecía diseñado para limitar la escala de la historia. Justo en ese momento el INC ( actual INCAA ) acababa de abrir la inscripción del primer concurso nacional de cortometrajes. En las bases decían que el premio para cada corto era de 16 500$ ( eran épocas del uno a uno ) y que cada uno de los cortos ganadores se proyectaría en diferentes salas antes de las películas. Otros de los requisitos obligatorios eran que había que trabajar con cabezas de equipo profesionales y rodarlo íntegramente en 35 mm. A partir de ese momento decidí reorientar todos los cañones hacia este concurso y dejo de interesarme por completo que lo eligieran en la FUC. Comencé a escribir el guión y en menos de tres días estaba listo. Luego convoque a las cabezas de equipo. Muchos de ellos eran profesores míos como Salvador Melita en fotografía y Miguel Perez en montaje. Tanto a Miguel como a Salvador les había gustado mucho el guión. Debía presentar cartas de intención firmadas por ellos y también un presupuesto y un plan de rodaje. Yo era un principiante en todo esto pero durante un mes me dedique a armar una carpeta que aparte de cumplir con todos los requisitos debía dejar en claro mi visión del proyecto. Ya desde ese momento para mi era esencial no solo el “Que” sino el “Como”. Este método lo desarrolle toda mi vida hasta la actualidad con “Bajo tus pies” y debo decir que no siempre con los mismo resultados ( después explicare por qué ) pero en este caso todo el trabajo termino dando sus frutos. Para realizar los concepts que dieran una idea cabal del clima que creía que debía tener la historia convoque a Martin Demonte. Martín había sido compañero mío en el colegio primario y luego trabajo como director de arte en “La Ceguera”. Ya de chiquito, en el colegio, nos asombraba a todos con el trazo de sus dibujos de Star Wars. Muchos años después Martin viajaría a USA a realizar trabajos de maquetería para la NASA. Un verdadero genio en lo suyo. Lo que trabajamos con Martin para la presentación visual de Encuentros fue algo descomunal. Dejamos de dormir durante varias noches. Soñando y pensando en como debían ser los encuadres principales la película. El guión presentaba enormes desafíos, mas aun con la nula tecnología de la época, recordemos que recién ese año se estreno “Jurassic Park” inaugurando la era del CGI , pero hasta ese momento todo en el cine era óptico. Es decir lo que se filmaba debía estar por delante de cámara. Y en mi corto habían charcos de fluidos extraterrestes, calles con fugas completamente vacías, aliens con rostros elefantoides . Por eso no solo debíamos confiar en la potencia del guion sino en explicar como íbamos a llevarlo a la realidad. “Encuentros” no era un típico corto de escuela . Era una historia fantástica y debía tener y alcanzar los climas conseguidos en mi corto anterior “La Ceguera” pero superarlo en lo narrativo. El guión de “Encuentros” era redondo. Tenía todo: suspenso, comedia, giros insospechados, climas apocalípticos, drama, subtexto político, tragedia y un final hermoso y estaba pensado para que durara 11 minutos exactos. Todo el laburo para presentar al INC fue demoledor. Julian Castro, que iba a ser el asistente de dirección en el caso que el corto saliese ganador me ayudo muchísimo en la presentación. Trabajábamos horas y horas en una carrera contra reloj. Recordemos que eran tiempos donde no habían ni computadoras personales ni laptops. Lo único que uno tenía para tipear era lo que se llamaba “Procesador de texto” que era como una maquina de escribir donde primero se escribía el texto y luego cuando le dabas “enter” comenzaba a transcribir en el papel todo lo que habías tecleado. En el medio del fragor y a dos días de que se venciera el plazo, el maldito procesador de texto se tildó y me borró todo lo que había escrito. Entonces al mejor estilo Keith Richards en los años setenta, arroje el procesador contra la pared y estalló en mil pedazos. El chiste me costo carísimo porque tuve que salir cagando a lo de la prima de un amigo, una de las pocas personas que en aquel entonces tenía una “computadora personal” con el “inalcanzable” Word, para que me tipeara toda la carpeta.

Finalmente pudimos terminar con todos los requisitos e incluir material adicional donde estaban todos los concepts del corto incluidos los bocetos específicos de los monstruos que aparecían en el mismo. Ese día , luego de dejar el proyecto en mesa de entradas del INC, regrese a mi casa y al llegar a mi habitación caí en la cama y dormí durante dos días seguidos. No exagero. Creo que fueron las horas de sueño mas profundas y hermosas que experimente en toda mi vida. Jamas volví a dormir de ese modo, con la sensación que lo habíamos dado todo y con la tranquilidad que la misión estaba cumplida. Igual no me hacia ninguna ilusión. No era la clase de historia que el cine argentino solía producir. El fantasma de aquella frase de Antín no permitía ningún buen augurio.

¿Que miembro del jurado iba a jugarse por una historia de una invasión de marcianos.?.

Nadie- pensaba yo.

Durante ese tiempo me dedique a ir a la FUC cada vez con mayor desencanto. Cuestión que al cabo de unos meses recibo la noticia : “Encuentros Lejanos” era uno de los ganadores del primer concurso nacional de cortometrajes. Me entere por teléfono. Ese misma noche no le avise a nadie que había ganado, tan solo apague la luz de mi departamento, destape una botella de vino y me la tome solo, frente a toda la ciudad con sus edificios encendidos que parecían titilar exultantes por mi triunfo. Fue , creo yo, la noche mas feliz de mi vida. Jamas había ganado a nada. De hecho desde aquella vez hasta la fecha no he vuelto a ganar nada en ningún concurso de guiones. Y en ese momento, de repente, ganaba el financiamiento de mi pimer proyecto cinematográfico. Pasaba de grabar en Super VHS mis cortos a volar en 35 mm sin escalas.

Me sentí orgulloso de mi laburo, con futuro, esperanzado, soberbio, emocionado y sobre todas las cosas : repleto de miedos.

Llore y reí engreído por la victoria y el vino.

Era mi primer paso para cambiar al cine argentino de una vez por todas .

De sacarlo de las fauces de la solemnidad y el aburrimiento y lanzarlo a las grandes ligas del genero. Al fin y al cabo la narrativa argentina tenía una gran tradición en el genero fantástico : Borges, Bioy, Cortazar y ahí estaba yo con mi cuento corto a punto de ser filmado. Pensé también en mi ex novia ( y actual mujer y madre de mis hijos ) de la cual me había separado y que me miraba como a un loco cuando yo le decía que me iba a dedicar a hacer películas. Me la imaginaba entrando al cine a ver una película y de golpe encontrándose con mi corto y con el crédito que decía “un corto de Cristian Bernard”. Me acorde de mis compañeros , en especial , de aquel que una vez , en un micro escolar , me dijo que yo no iba a llegar a nada. Pensé en mis viejos que a pesar de todas las cagadas siempre me habían apoyado en mi sueño. Ensaye como les iba a contar que por fin ya no les iba a tener que pedir mas plata para filmar mis cortos. Que esta vez había ganado el concurso mas importante de la nación y que el estado iba a producir mi sueño.

Dieciséis mil quinientos dólares !!!.

Pensé en lo bien que le iba a hacer la noticia a mi vieja. En ese momento específico mi vieja estaba genial, recién casada con Raul , mi segundo padre a todo nivel. A el le debo el haber ayudado a mi madre en los peores momentos y el haberme liberado del rol de hijo-padre de mi madre. También repase mi vida cinematográfica hasta ese momento. Ahora si estaba mas cerca de viajar a California a encontrarme con Spielberg. Todas estas huevadas, frivolidades, victorias intimas , pequeñas venganzas y sueños imposibles pasaron por mi cabeza durante este festejo privado. Ese día, creo yo , fue el día que me recibí de director cinematográfico. Era el tan mentado diploma que mi viejo me había exigido y se materializaría en poco tiempo , cuando el corto estuviese terminado. Ahora solo quedaba filmarlo.

Solo quedaba filmarlo?.

Pobre idiota. No sabía que a partir de este momento vendría una sucesión de obstáculos, complicaciones, y contra intenciones que trasformarían a “Encuentros Lejanos” en la experiencia cinematográfica mas accidentada de toda mi carrera.

La primer fase de las experiencia fue que apenas fui notificado oficialmente por el INC ( actual INCAA ) y se designo a Lita Stantic como tutora a cargo de supervisar el corto , comencé con la tarea de conformar el equipo técnico. Si bien contaba con las cabezas de equipo todavía me faltaba un jefe de producción y Julian Castro me recomendó a un amigo suyo; Alejo Rosemberg. Alejandro Brodersohn, montajista consagrado, sería asistente de producción, Sergio Iglesias, director del genial documental Bialet Masse, sería el diseñador de sonido, su socio Sergio “bicho” Figueroa se encargaría de la banda sonora, Andrei Duran se ocuparía de la cámara y Julian Castro y Paula Goldstein oficiarían de primer y segundo asistente de dirección. Miguel Perez y Salvador Melita ya estaban confirmados con anterioridad en los rubros de montaje y fotografía y Martin Demonte se haría cargo del arte aunque mas que director de arte fue un production designer ya que además de diseñar toda la estética del corto se encargo personalmente de la realización de todos los efectos visuales.

Teniendo prácticamente conformada la totalidad del equipo solo me faltaba el casting. Para el rol protagónico ya había elegido a Cesar Orfali que además de ser mi compañero en la FUC estudiaba actuación con Lito Cruz. El corto era prácticamente un unipersonal y yo lo había escrito pensando en el.

Solo me faltaban dos personajes : el eternauta y el locutor que aparece sobre el final y que debía tener una clara resonancia con Orson Welles en su etapa radial. Por aquel entonces se emitía en canal 2 un programa que me fascinaba llamado “De la cabeza”. El programa sería el gran semillero de los nuevos comediantes argentinos, que luego daría lugar a “Cha Cha Cha” y por ultimo a “Todos por dos pesos”. Diego Capusotto, Fabio Alberti, Mex Urtizberea, Pablo Cedron y el genial Alfredo Casero salieron de allí. Este ultimo era el que mas me hacia cagar de risa sobre todo por su magistral composición de un Batman argentino que luego puliría en Cha Cha Cha hasta llegar al mítico Juan Carlos Batman, pero ya en este programa yo veía que Alfredo se convertiría en poco tiempo en el cómico mas genial de su generación junto con Diego Capusotto. Cada vez que miraba el programa el rostro de Alfredo me hacia acordar a Welles joven. Se lo dije a Julian Castro y el me dijo: “contactémoslo, me parece genial” . No me acuerdo como conseguimos su teléfono pero lo conseguimos y la conversación entre Alfredo y el que escribe se dio de esta manera:


INT. LIVING DEPARTAMENTO CRISTIAN / NOCHE


Cristian Bernard, joven , 24 años, algo tímido y desgarbado, esta sentado frente al teléfono. Nervioso disca un numero y luego de esperar unos segundos alguien atiende del otro lado de la línea.

ALGUIEN DEL OTRO LADO DE LA LINEA

Hola?


CRISTIAN

Hola, , podría hablar con Alfredo Casero?


ALGUIEN DEL OTRO LADO DE LA LINEA

El habla.


CRISTIAN

Hola Alfredo, como estas , vos no me conoces. Mi nombre es Cristian Bernard.


ALFREDO

Ah… hola , decime, que necesitas?


CRISTIAN

( tartamudeando )

Si, mira, gane un concurso de cortos del instituto nacional de cine. Es un corto de ciencia ficción sobre la Guerra de los mundos y se va a pasar en los cines antes de las películas y me encantaría que hagas un personaje muy chiquito pero muy lindo. Es un solo día de rodaje.


ALFREDO

Y cuál es el personaje?


CRISTIAN

Tenés que hacer de Orson Welles.


ALFREDO

Listo, conta conmigo.


CRISTIAN ¿En serio?. Para … no querés que te deje el guión?


ALFREDO

No. Ya con lo que me contaste me basta y me sobra. Venite esta semana a casa y hablamos del personaje. Chau.


CRISTIAN

Dale Alfredo, gracias, muchas gracias, en serio , millones de gracias !!!


Alfredo Casero le pasa la dirección al joven cineasta y corta el teléfono. Cristian Bernard corta también el suyo. Mira hacia el cielo raso de su casa y pega un alarido de alegría.


Así fue como Alfredo acepto ser parte del corto. Toda la vida le voy a estar agradecido. Cuando fui a su casa, estaban el , Nazareno su entonces pequeño hijo y la madre del pequeño. La escena parecía sacada de un sketch de “Cha cha cha”. Alfredo jugaba con su hijo y luego tocaba la trompeta. Hablaba sobre todo tipo de cosas: música, jazz, cine, Star Wars, el medio, los comediantes viejos que lo odiaban, su infancia y la vida. Yo no me daba cuenta cuando decía algo en joda o si me hablaba en serio, todo era desopilante e inconexo pero cuando le termine de contar la historia se quedo como loco. Además de actuar los últimos tres minutos, Alfredo tenía que hacer toda la voces de la radio incluyendo la voz del locutor que habla de la invasión extraterrestre . Le explique todo y después de eso nos vimos el día de rodaje. Su aporte fue realmente un regalo del cielo.

Para el personaje del Eternauta yo había soñado con Miguel Angel Sola que era uno de mis héroes tanto a nivel artístico como por su coherencia ética . Después de verlo en “Asesinato en el senado de la Nación” de Jusid y en “Sur” de Solanas me había vuelto un fan de su laburo. Para mí Miguel era ( y lo sigue siendo ) el único actor argentino comparable a De Niro, Pacino o Hoffman. No hay otro tipo de su escala. El rostro de Miguel es como el de Tommy Lee Jones, como el de Ed Harris. Un mapa. Apenas conseguí su teléfono , no recuerdo si me lo dio Lita, lo llame a su casa. Eran épocas muy duras para el. Estaba totalmente enfrentado al gobierno y las políticas de Menem y había recibido amenazas de muerte . Cuando me atendió el teléfono fue sumamente cordial y afectuoso. Para mi era como hablar con Spielberg. Me temblaban las piernas mientras lo escuchaba . El problema es que justo se estaba yendo del país. “Me encantaría hacer del eternauta Cristian pero me voy mañana a España a vivir, las cosas se están poniendo muy obscuras en este país”. Le rogué que lo pensara, que su aparición era muy breve y que en una sola tarde podíamos filmar su escena pero Miguel de forma muy educada me dijo que no podía, que no lo iba a hacer bien dado que su cabeza estaba en partir del país con su mujer y su familia. Me lo dijo de un modo tan sentido, con tanto dolor, que no quise seguir insistiendo. “Algún día cuando todo se calme vamos a poder hacer algo juntos” – me dijo y nos despedimos . Veinte años después tendría el honor de dirigirlo como H. G Oesterheld; el creador del Eternauta. A pesar de todos los osbstáculos la carrera de cine siempre esta llena de bellas paradojas.

Luego que Miguel me dijera esto pensé en otras opciones hasta que un día Lita me sugiere un actor con el que acababa de trabajar en una película suya como directora. La película era “ Un muro de silencio” y el actor que sugería era Julio Chavez. Fui a verla a una privada en un pequeño microcine de una distribuidora de Lavalle. La película me había parecido muy buena y el trabajo de Julio también. Yo ya había quedado muy impactado por su laburo en “La película del rey” de Sorin, una de las dos películas, junto con “Hombre mirando al sudeste”, que me terminaron de convencer de dedicarme al cine en Argentina.

Al salir del microcine además de felicitar a Lita por su poderosa película le dije que Julio Chavez me parecía una excelente opción para el personaje del Eternauta. Lita se encargo de organizar la reunión a la que iría yo solo. No voy a calificar ni adjetivar el encuentro. Solo lo voy a representar de la maneras mas fiel posible en formato de guión cinematográfico dado que carece de todas la florituras y subjetividades de la literatura y aparte sirve de comparación con la escena del encuentro con Alfredo Casero escrita en el mismo formato. El encuentro se dio en un bar próximo a la escuela de Julio Chavez y fue de la siguiente manera :

EXTERIOR/ INTERIOR BAR CENTRICO – NOCHE


Cristian Bernard camina por una calle del barrio de Recoleta. Al cabo de unos metros llega a una bar ubicado a mitad de cuadra. Ingresa al mismo.

Mira a su alrededor.


De espaldas , tres cuartos perfil y sentado en una mesa, a diez metros de distancia, se encuentra Julio Chavez. Esta fumando.


Uno de los spots ilumina la silueta del humo que emana su cigarrillo.


Cristian se acerca con timidez a la mesa.


CRISTIAN

Julio …?


Julio se da vuelta lentamente. Mira a Cristian. Pega una pitada a su cigarrillo. Lanza una bocanada de humo y luego de una prolongada pausa emite su primer palabra.


JULIO CHAVEZ

Hola .


Cristian se sienta en la mesa.


Julio Chavez no lo mira. Solo mira su cigarrillo.


Una moza se acerca.


MOZA Te traigo la carta?


CRISTIAN ( tartamudeando )

No gracias, traeme un café por favor …


La moza se retira.


Luego de otra Pitada Julio vuelve a hablar.


JULIO CHAVEZ

Contame que te trajo por acá.


CRISTIAN

Tttt, teee, te cuento que estoy por filmar un cortometraje que fue premiado por el Instituto de cine y Lita Stantic que es la tutora del corto me hablo de vos y la verdad que yo soy un gran admirador de tu trabajo y de lo que hiciste en la película del Rey … y buen esteeee, este personaje que te quiero ofrecer, mejor dicho que me encantaría que hagas es el eternau …


Julio Chavez hace un gesto con la mano e interrumpe la conversación en seco .


JULIO CHAVEZ

Fuiste a ver la ultima de Favio?


CRISTIAN

Ehhh … no … todavía no … no la vi.


Una bocanada de humo sale de la boca de Julio Chavez que se toma un tiempo prologado antes de volver a emitir palabra. Luego de un minuto comienza a hablar.


JULIO CHAVEZ

Gatica … el mono. Deberías verla.


Cristian esta transpirando mas de la cuenta.


La moza trae el café y se retira.


Cristian levanta el pocillo y su mano tiembla. Opta por no beber ni un sorbo de café y lo deja donde estaba.


CRISTIAN

Si , si , la voy a ir a ver.


Otra prolongada pausa de Julio.


JULIO CHAVEZ

La poética de Favio. La forma de encuadrar de Favio. La sensibilidad de Favio. Es un artista plástico Favio.


Julio dice la palabra Favio y pronuncia la v corta como si fuera una b larga sumándole a que cada vez que termina de pronunciar el apellido del aclamado cineasta exhala una bocanada de humo que coincide con la vocal “o”.


CRISTIAN

Si, si , te voy a hacer caso.


Otra prolongada Pausa.


JULIO CHAVEZ

Tenés tanto que aprender de Favio.


Otra pausa. Julio no emite palabra. Solo mira su cigarrillo que no se consume nunca.


CRISTIAN ( nervioso )

¿Lita te dio el guión?


Julio hace otra pausa eterna. Luego de 10 segundos se digna a responder.


JULIO CHAVEZ

Si.


CRISTIAN ( miedoso)

¿Pudiste leerlo?


Julio Chavez no responde. Pausa eterna.


Cristian luce más inseguro que nunca.


CRISTIAN ( ansioso )

¿Qué … qué te pareció?


Julio sigue sin responder. Tan solo mira su cigarrillo. Lo vuelve a llevar a sus labios. Le da una profunda pitada.


La braza se aviva.


Julio exhala otra bocanada.

Medita.


Deambula en sus propios pensamientos como Kurtz en Apocalipsis Now para finalmente, luego de un par de minutos, responder sin mirar a Cristian.


JULIO CHAVEZ ( mirando al techo )

Mira flaco … yo no estoy para ayudar a la muchachada.


CORTE A


EXTERIOR/ CALLE CENTRICA BUENOS AIRES – NOCHE

Cristian sale del bar y el viento parece hacerlo flamear. Jamas se enfrento a algo así.

La frase de su antiguo compañerito de colegio : “Vos nunca vas a llegar a nada” parece volver a hacerse carne en él.


Palabra mas , palabra menos, la escena que acabo de narrar en formato de guion fue casi textual. Pero hay algo que tengo que agradecerle a Julio Chavez. Ese día aprendí algo que me sirvió hasta el día de hoy.

Hace 14 años que ayudo a la muchachada.


 

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