LA FANTASTICA ODISEA DEL HOMBRE COHETE

Actualizado: 13 de jun de 2019

A Elton, y le digo Elton porque lo considero un viejo amigo, lo conozco desde mi adolescencia. Un día voy a la casa de otro viejo amigo y hermano de la vida; Joe Gazzolo ( leer “Ni se te ocurra estudiar cine” ) que en aquel entonces era DJ y en su mágica habitación a la que llamábamos “el nicho”, me presenta a Elton que se me revelaba bajo el formato de un disco de tapa blanca. No era el álbum blanco de los Beatles sino “Too low for cero”. Un disco que parecía un greatest hits por la calidad ganchera de sus canciones. Era su disco retorno luego de una década perdida. Todas las canciones eran hits y entre ellas se encontraban “I´m still standing” y “I guess that´s why the call it the blues” canciones que pertenecen a la categoría de himnos. De ahí en mas fui de adelante para atrás con el. Comencé a buscar desesperadamente toda su obra y en cada disco suyo descubría mas y mas canciones y sobre todo baladas de una belleza y tristeza inconmensurables. No eran los típicos lentos tipo Air Suply para “apretar y chapar”, como se decía en esos tiempos. Eran canciones para estrujar el alma. Los 80 pasarían y un día por allá a principios de los 90 anuncian que Elton vendría a la Argentina. Me apure a sacar mi entrada y yo y un grupo de amigos nos fuimos a River a verlo. El recital fue una verdadera porquería. El sonido era horrible y Elton estaba histérico. Toco apurado, como con ganas de rajarse a la mierda y entre todo ese sonido que reverberaba y hacía acople se la agarro con el sonidista, paró el recital y lo despidió en vivo y en directo y frente a todos nosotros. Después de eso siguió tocando pero sin alma, como alguien que labura a reglamento. Todas las canciones estaban en un tempo acelerado y la genialidad de su piano parecía haberse evaporado para siempre. Un par de temas mas y se levanto de su asiento, saludo de compromiso y se fue . Juro que lo odie y me prometí no volver a escucharlo y verlo jamás. Y eso hice durante mucho tiempo. En la sociedad capitalista uno reemplaza rápidamente a los artistas como a una remera o un par de zapatillas. Se sustituye a los artistas de juventud por otros mas cancheros y acordes a los nuevos sufrimientos. Eran tiempos de Nine Inch Nails, de Morphine, de Janes Adicition, de Nirvana y Pearl Jam y cualquier artista que no perteneciera a esa era de depresión era considerado un “ochentoso”. Para peor; Elton era tildado de blandito, una libélula que cantaba canciones sobre Lady Di. Una tía gorda. Era muy difícil defenderlo, decir que era un gran compositor y que en los 70 fue tan rocker como Lennon, Neil Young o Janis Joplin. Decías Elton y te ponían la misma mueca torcida que si dijeras Montaner o Lerner, para dar un ejemplo local. Siempre los Argentinos nos dedicamos por etiquetar y defenestrar sin conocer. Así han hecho con Springsteen, con Spielberg y hasta con Sinatra. Tres artistas excepcionales a los que todavía al día de hoy hay que sentarse y explicarlos. Porque en Argentina todo es mocasín con pantalón de franela gris, es decir lo Beatles, Pink Floyd, Los Ramones, Bob Marley, Los Stones y para de contar. Así fue como deje de escuchar a Elton pero jamás regale sus discos . A pesar de serle infiel con Miles y Coltrane y con artistas en apariencia mas elevados y profundos algo me decía que en algún momento nos volveríamos a reconciliar . Hasta que un día voy a ver esa gran película inspirada en los Alman Brothers llamada “Casi Famosos” y en una escena fundamental , mientras la banda esta de gira rodando en un bus , uno de ellos pone Tiny Dancer de Elton John, y ahí nomas, no digo que volvimos a ser amigos pero comencé a escucharlo de nuevo. Volví a mi casa y comencé a repasar sus discos . Arranque con “Mad man across the water”, “Honky Chateau” y “Goodbye Yellow brick road” . Magia pura. Porque eso es Elton. Entonces pasan mas de 15 años y cuando me entero que van a hacer una película sobre su vida me pregunto como mierda la van a hacer?. Cual es el tono apropiado para una película suya? Como abarcas a tamaño artista que fue mutando con cada década?

El biopic de rock tiene sus antecedentes mas valiosos en The Rose, The doors y Great Balls of fire. Todas en mayor o menor medida fracasos de taquilla. Luego vendría Rapsodia Bohemia que se convirtió en un éxito de taquilla pero en un fracaso artístico absoluto por su ambición de contentar a todo el mundo, y ahora Rocketman que es un éxito artístico pero seguramente será un fracaso de taquilla por dos razones. La primer ; Elton no es Queen. Es mucho mejor pero al roquero duro no le gusta Elton John. Tampoco a la señora gorda de Recoleta que solo conoce a Queen por haberlo visto a Macri cantar “We are The Champions”.

La segunda razón es que la película muestra todo lo que el gran publico no quiere ver. Sexo entre hombres , sobredosis de cocaína y alcohol y encima de todo es sumamente triste. Porque Rocketman es la historia de un payaso melancólico. De un genial artista que a causa de su sexualidad en épocas retrogradas, su falta de autoestima y su gran melancolía debe matar a su verdadero ser para inventar a un bufón que entretenga a las masas. De algún modo, detrás de sus disfraces de gallina , María Antonieta o Diablo glam ; Elton se esconde de una tristeza abismal que se remonta a su infancia. Y esta es la historia que cuenta Rocketman, la misma historia de siempre que se repite una y otra vez a lo largo de los siglos, como dice Sam Elliot en “A star is Born” : la misma canción triste de siempre. La del artista que no fue amado por sus padres y que busca la redención en el arte y en su publico. Amor que no es amor sino idolatría o peor aún , admiración a cambio de diversión. Reggie es el producto de una madre devoradora y de un padre machista y ausente. Dos mediocres, dos brutos y egoístas incapaces de ver que su hijo es un pibe especial. Un verdadero distinto. Y eso es lo que el pequeño Elton reclamara a lo largo de toda la película. Que lo amen. Que lo valoren. Que lo deseen. “I want love” canta cuando niño. Ese amor es lo que algunos críticos cínicos marcan como cliché. Pero acaso la vida no es un cliché? Todos necesitamos amor. Y para ello Flectcher encuentra el único genero posible para contar la historia de este genial y bizarro pianista : el musical. El musical que por otro lado es un genero tan estigmatizado como el propio Elton. La historia, que no pienso contar, se remite sobre todo a su infancia y el inicio de la chispa con el primer disco de Elvis. Así como le paso a Springsteen , a Los Beatles y a Charly todo empezó con Elvis. Y de ahí en mas hasta llegar a su época dorada, los 70 . Pero lo brillante de Rocketman es que no trata de ser un compendio cronológico de los momentos esenciales del artista. De hecho no figura su relación con Lennon, ni la grabación de Tommy, ni tampoco su amistad con Lady Di ni su casamiento con su actual pareja. La historia es un gran flashback que intenta indagar el como y porque nuestro personaje termina en donde comienza la película. Vestido casi como un superhéroe demoníaco, Elton hace su entrada para presentarnos el desastre de su historia en una ronda de una clínica de rehab. Alli nos cuenta que tal desastre es colorido, mágico y visualmente asombroso. Una odisea musical conducida por el hombre cohete que vuela como el capitán Beto por el aire dispuesto a estrellarse con tal de lograr su única misión : ser amado.

De eso trata la película. De eso y de la hermosa amistad con su talentoso ad later : el dueño de sus letras, de todo lo que el no es capaz de expresar con palabras : el enorme Bernie Taupin . La historia entre ambos es para mi la verdadera historia de amor de la película. Una amor desinteresado y puro cuyo único resultado son algunas de las mejores canciones de la historia del rock. Canciones a la altura de Lennon y Mc Cartney. Esas mismas canciones que sirven para narrar la tristeza y soledad del hombre cohete pero también la arrolladora potencia de su talento musical. Es increíble como Fletcher amalgama las letras de cada canción con cada momento de la vida de Elton, como si Taupin y Elton hubieran escrito todo ese inmenso repertorio que es la obra de ambos a sabiendas de que algún día formarían una única y maravillosa sinfonía visual y poética que es Rocket Man. Una enorme opera que abarca 50 años de camaradería, dolor y redención. Quizás el único problema de Rocketman es su final feliz ya que Elton a diferencia de Mercury, Morrison o Joplin no muere joven, sino todo lo contario : esta vivo, viejo y sobrevestido con Versacce y bolsos de Hermes. Pero feliz y por primera vez amado. Pero no por las fotitos finales con su pareja y sus hijos. Amado por mi. Porque cuando salí de ver Rocketman entendí toda su amargura en ese recital en River, y de pronto volví a amarlo y a comprenderlo como en mi juventud, cuando escuchaba sus discos en mi bandeja Dual sumergido en mi habitación al resguardo de otra madre devoradora. Gracias Elton, gracias por tu música y por esta odisea visual y perdón por haberme distanciado.

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