Las películas distintas


No me inviten a pre estrenos. No voy. Los odio !!! No creo en las cosas que suceden en ellos. Ni en las falsas risas ni en los aplausos finales. El 98 % del publico que va a los pre estrenos no vuelve a ver la película en el cine.

Por eso cuando un amigo estrena su película le pido que no me invite ya que prefiero pagar mi entrada religiosamente al otro día. Tampoco me gusta demasiado comentar las películas de mis amigos. En primer lugar porque he perdido a muchos de ellos en base a mis comentarios y en segundo lugar porque quién soy yo para andar opinando sobre sueños que llevan como mínimo entre 4 y cinco años poder concretar. Pero ahora tengo este blog y siento que hay películas de las que hay que hablar sean de amigos o no.

¿Y por qué hay que hablar de estas películas?

Porque son distintas.

Porque no se parecen en nada al cine pasteurizado pseudo industrial argentino, superpoblado de estrellas que solo están puestas ahí porque “cortan entrada”. Termino que detesto: cortar entrada.

Tal actor corta entrada, tal no. Poné a este porque según “ultracine” metió un palo de espectadores en su ultima película. A este no lo pongas porque no corta porque quedó pegado a la grieta. Y así hablamos del cine y sus artistas como si fueran pingos, rulemanes o chinchulines.

La critica mainstream por supuesto apoya este cine con un ejercito de Catalinas Dluglis ( ahora la hija de Mactas ) que durante las 24 horas del día solo se dedican a promocionar la película del mes que el canal produjo. Incluyendo desayunos con la actriz/ actor que “corta entrada” en lo de Mariana, cenas en lo de Mirta y Andy y tertulias con Luis Novaresio.

El resto : las independientes, las chiquitas, las personales, las bien actuadas , las que cuentan otra cosa, las que transcurren en un país parecido al nuestro, son absolutamente ignoradas y ninguneadas no solo por los diarios y los canales sino también por la supuesta critica independiente que ha caído sospechosamente en el terreno del banal resultadismo.

“Muere monstruo muere”, “Pescador”, “Como ganar enemigos” son películas diferentes que merecieron otra llegada y que al carecer del bombardeo mediático de un multimedio la gente nunca supo que existieron.

Estrenada apenas en tres salas de capital y en algunas pocas más en provincia de Buenos Aires, Claudia es otra de esas películas que deben ser vistas.

No porque su objetivo sea “cortar entrada” sino porque es una película diferente, personal, repleta de ideas, que combina varios géneros arriesgándolo todo en esta fusión y porque hay más cine en Claudia que en la mayoría del cine “artie” argentino.

En la primer toma de Claudia, De Caro ya muestra todo lo que sabe, todo lo que vio, todo el cine que mamo y que lleva a cuestas. La película arranca con un plano de Lali Espósito, que por otro lado es una bomba neutrónica cinematográfica, cantando en un fondo extraño. Parece que es un video clip . Lali se contonea y canta y uno no entiende muy bien por que su nombre no esta en el afiche ya que ella corta entrada, pero ahí nomas termina de cantar y la cámara inicia un virtuoso movimiento para presentar visualmente (por primera vez en la historia del cine argentino) a la verdadera protagonista : Claudia.

Claudia es una planner. Es decir una organizadora de eventos pero ella no es una planner cualquiera. Para Claudia un boda, un bar mitzvah, un bautismo, una fiesta corporativa o un velatorio son como para Fran Lloyd Wright un edificio. Estamos frente a un personaje para el que su profesión lo es todo. Piensen en las comedias del cine industrial argentino actual ; uno no solo no sabe en que ciudad transcurre la historia sino que además nunca sabe de que laburan los personajes. Acá sí porque De Caro nos va a contar la historia de un universo novedoso: el de las organizaciones de eventos. En este caso un casamiento. Pero vuelvo al comienzo y solo puedo decir que los primeros veinte minutos de Claudia son descomunales. Durante este primer acto vemos a Claudia destrozada , no sabemos bien el por que de tamaño dolor pero el clima que reina en esta escenas de ella manejando por la ciudad es de una hermosa tristeza similar a los cuadros de Hopper o a las fotografías de Gregory Crewdson. Luego cuando Claudia llega vestida como una azafata de Pan American de los 60 al velatorio de su padre entendemos su dolor. Y nuevamente Claudia tapa sus sentimientos para quejarse por el mal gusto de la ceremonia. De acá en mas Claudia recibe una misión ; hacerse cargo de la planificación de un casamiento extraño . Es un reemplazo pero para ella como para Bond; una misión es una misión que sí o sí hay que cumplir y allí comienza la aventura. Lo que se inicia a partir de acá es una combinación o fusión de géneros pocas veces vista en nuestro cine tan cómodamente aparcado en la cochera del costumbrismo/ naturalismo. Claudia no es ni quiere ser real. Es como una ensoñación borgiana donde el tiempo real se expande hasta limites insospechados y donde nuestra heroína intentara llevar a buen puerto una simple ceremonia que por momentos parece una película de Agatha Christie, en otros una comedia a lo Mankiewicz y en otros se traslada hacia el terreno del horror a la Polanski para terminar en un impensado truco de magia que resuelve un supuesto whodunnit. Claudia esta narrada como los dioses y los maravillosos climas generados por la luz de Mariano Suarez logran que esta sea la mejor película de Sebastián De Caro a la fecha. Acá la cámara narra, cuenta, expresa sentimientos, algo generalmente inusual en nuestro cine. Pero lo mas poderoso de toda la película es la actuación de Dolores Fonzi que compone un personaje adorable y brilla en cada escena y me termina de confirmar que es la actriz que mejor entiende una cámara de cine y viceversa.

Cuando salgo de ver Claudia me pregunto qué es lo que pasa que esta película la dan en tan pocos cines?.

Será que la película en su combinación de géneros y tonos hace que los exhibidores la restrinjan?

Será que el publico solo quiere ver a Darin, al hijo de Darin y próximamente a su nieto?

Será que la gente ya no va mas al cine?

Y ahí pienso : que excelente potencial que tiene Claudia. Tiene todo: un gran personaje, una gran profesión y un novedoso universo: el mundo planner. Cada capítulo podría ser un evento y en cada casamiento, bautismo, fiesta de fin de año, boda de plata debería haber un barco a conducir y un misterio a resolver. Casi como un misión imposible de los detalles !!!. Se que al director no le gustan demasiado las series pero Claudia es un brillante high concept para desarrollar una gran serie con varias temporadas.

Al menos ya hay filmado un bello capítulo piloto para salir a venderla.

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